viernes, 11 de noviembre de 2011

Ruanda: historia política y moderna.

“It´s not our aim to shoot at you” es así como responde el general Kagáme a una entrevista realizada hace algún tiempo por un periodista de la BBC, a esta corta  y superficial respuesta solo queda expresar que es “reconfortable” saber que en Ruanda si se muere es por un error de un disparo y no por divergencias políticas y culturales entre las étnicas hutu y tutsi. Cabe mencionar que millones de personas han muerto por “errores” lo cual hace pensar que la ineficiencia que puede mostrar un gobierno para con su población debe ser vista como acciones que jamás han sido encaminadas para aniquilarlos, entonces surgen una grandes incógnitas ¿Contra quién y para qué se dispara? Incongruente y falto de interés se mostró el general Kagáme. Pero haciendo un recuento y siendo lo más objetivos posibles nos daremos cuenta que definitivamente millones de personas piensan de la misma forma desafortunadamente ante lo que declara no tenemos respuestas.
El conflicto hutu-tutsi tiene muchos años y poco se ha hecho para solucionarlo, la  sociedad internacional así como los organismos internacionales se muestran apáticos y parecieran ser incluso incrédulos con respecto a lo que acontece, pero ¿Qué más se necesita para actuar?  ¿Cuántos muertos hacen falta para crear conciencia? ¿En qué momento se perdió la solidaridad, el valor como seres humanos? Preguntas encontraremos millones respuestas lamentablemente son escasas incluso nulas.
De acuerdo con algunos autores considero que el conflicto no solo es entre etnias  hutu- tutsi los responsables sin duda alguna son los gobiernos, los representantes de los estados, de las comunidades, finalmente son quienes tienen el poder de controlar hacer y deshacer de la población lo que se quiera el propósito y fin último es obtener dominación sobre el espacio y sobre lo que este contiene. Aunado a ello los países que prestan una supuesta ayuda desinteresada lo único que han ocasionado es el agravamiento del conflicto, acrecentaran la tensión y el odio entre las etnias; sin embargo sería conveniente preguntarse si los pobladores de ambas etnias quieren seguir con esta lucha que lo único que ha provocado es un enorme vació, una profunda desolación, perdida de su territorio y lo más grande la muerte de sus familiares.
Probablemente mi visión del conflicto sea demasiado corta pero lo primero que puedo observar es la privación de los derechos humanos de millones de personas, dónde queda aquello por lo que tanto se ha luchado en muchas naciones derecho a la vida, derecho a la paz, derecho a la educación. Es difícil comprender que quienes promueven los derechos fundamentales son los principales interesados en aniquilar a las etnias, únicamente hay intereses y  por lo tanto se deben defender a pesar de todo y de todos.
No es suficiente la creación de partidos como el FPR al final terminan respondiendo a interese concretos , es incomprensible como puede minimizarse en un conflicto, es aterrador la pasividad de lo que se dice llamar comunidad internacional, es inconcebible que solo existen organismos internacionales que critiquen y defiendan desde las periferias del conflicto, es incongruente que la prensa y en general los medios de comunicación nio muestre la realidad delo que sucede y denuncien abiertamente a los responsables  pero lo que resulta más increíble y difícil de comprender es que existiendo un organismo que fue creado para preservar la paz y promover la unidad de las naciones como es el caso de la ONU sea la más pasiva y apática ante lo que sucede.
Podrán existir miles de acuerdo de paz pero lo que se requiere depende de los humanos y se llama voluntad política así como de capacidad de saber perdonarse mutuamente ya que finalmente comparten el mismo dolor todos han sido víctimas de aquellos que detentan el poder y que han mostrado de varias formas que lo que menos les interesa es lo que pase, sientan y desean tanto las etnia hutu y tutsi. Por ningún motivo se niega que esto haya iniciado como una cuestión de mostrar control una etnia sobre otra pero el rumbo que ha tomado en el transcurso de tiempo ha sido ajena a ellas y por ello que merece terminar lo antes posible, es necesario poner límites, basta de una política de exclusión, basta de exclusión social.
Lo único que debe unir a las comunidades africanas y a los países occidentales es la explotación, colonización y el comercio, actualmente Estados Unidos y las potencias occidentales han visto volteado la vista a este “incivilizado” continente pues bien es momento de dejar que siga así, acaso la riqueza del mundo no es la pluralidad y multiculturalidad, esto nos demuestra que todo queda en el discurso el cual se va desvaneciendo como la fe y confianza de la etnia hutu y tutsi por la vida, por la paz y por la esperanza en los demás.
En este momento histórico ya es justo mostrar las alternativas y las posibles soluciones, esperar más tiempo solo demuestra ineficacia de todos y eso es precisamente lo que se quiere evitar, es momento de ser propositivos, es el momento de demandar, es el momento de evitar el individualismo. Finalmente concluyo que es imposible desconocernos, la tensión se encuentra eso es evidente pero ¿qué sucede con aquellos seres que no comprenden el por qué de la guerra y lo único que obtienen es un profundo rencor inexplicable por el otro? ¿es correcto sembrar en los niños y jóvenes un odio infundado? Desde mi punto de vista es un no rotundo nadie tiene el derecho de disponer de la vida de los demás y más si son inocentes ahora bien con el paso del tiempo ya no resultan serlo, son seres temibles, odiados y juzgados por el mundo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario